Cierto día, caminando por un gran
bosque a las afueras de la ciudad, descubrí un solar casi en ruinas y decidí
entrar a echar un vistazo. Dentro parecía que hubiese pasado un huracán, los
muebles estaban revueltos y en el suelo la mayoría de las losas estaban rotas.
Buscando entre los pocos muebles que quedaban en aquel lugar alejado de la mano
de Dios, encontré un cuaderno forrado de tela, el cual también se encontraba en
un estado un tanto crítico. Ese cuaderno resultó ser un diario. Quizás no debí
hacerlo, pero la curiosidad me atacó con todas sus armas y empecé a leer.
Ese diario contaba la vida
de un hombre de unos treinta años que
maltrataba a su mujer. Día a día este hombre contaba cómo se comportaba ella y
por qué discrepaban hasta el punto de llegar a la fuerza bruta. Conforme iba
leyendo narraba hechos mucho más horrorosos: palizas, gritos,…Hasta llegar a
las últimas páginas donde se veía culpable por haber dado muerte a su propia
esposa. Éste también contaba que tras hacerlo, enterró el cuerpo de esa difunta
mujer en algún rincón del gran bosque donde me encontraba.
Cuando terminé de leerlo, lo dejé
en su sitio y me marché a casa. Creí haberme olvidado de aquel tema, no volví
más a ese lugar desde aquel día. Hasta que hace unas horas encontré ese mismo
cuaderno encima de mi escritorio. Después de unos minutos mirándolo por todos
lados para asegurarme de que era el mismo, lo abrí y la última página escrita
decía:
“¿con que un curioso, verdad?
¿Sabes lo que hago con las personas que saben demasiado de mí? Callarles, pero
para siempre. Y hoy lo haré contigo”.
Quizás cuando leas esto yo ya
estaré muerto. Pero si yo estuviese en tu lugar, cuidaría mis espaldas porque
puede ser que ahora tú sepas demasiado.
Álf Skeleton


Quiero que ese libro aparezca en mi mesa...
ResponderEliminarEs increíble , esta super currado aunque no sé me quede con ganas de más ...pero mola mucho un 10 :)
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