Después
de mucho tiempo tragando insultos, desagrados y tomaduras de pelos de nuestros
hermanos mayores, siempre hay un momento en nuestra vida en el que maduramos.
Justo en ese momento y en ningún otro es cuando nos damos cuenta de que después
de todo eso, al fin y al cabo solo querían hacernos saber que la vida no es solo
vivir y disfrutar. En la vida se presentan también obstáculos por los que
debemos pasar, empezando por el primer empujón de tu hermano solo por que se
aburría o por la primera pelea por el mismo juguete. Pues quien no ha aprendido
a dar sus primeros golpes o a decir sus primeros insultos simplemente con
recibirlos de esa persona a la cual, odiábamos tanto y a la cual teníamos que
soportar todos los días en casa. ¿Es un tanto redundante verdad? Eso de que nos
esté pasando algo malo y sin embargo se aprendan miles de cosas de ello. Lo que
no sabemos es que justo cuando llegamos a la madurez y empezamos a pensar como
verdaderamente mejor se nos da, es cuando nosotros empezamos sin querer a
enseñar a nuestras personas más queridas, lecciones que ellos ni aun a su
avanzada edad han conseguido comprender. Y que tú, con tu inocencia aun un
tanto presente has conseguido enseñarle, no por propia voluntad sino sin
quererlo, justo como esa persona que tanto nos fastidiaba de pequeños. Nuestro
hermano mayor.
Carta de amor.
Para mi escribir no es solo contar una historia
o hacerle llegar a una persona la noticia mediante palabras escritas. Para mi
escribir es como un sentimiento de necesidad cuando tengo que explicar algo a
alguien y no puedo hacerlo de otra forma. Hoy sentí la necesidad de hacerte
llegar a ti mis sentimientos más profundos. Por favor no pares de leer aquí,
deja todo lo que tengas que hacer a un lado y presta total atención a lo que
tengo que decirte:
Amor mío la gente va diciendo por ahí que todo no dura para siempre y que todo cambia con el tiempo, pero no sé por qué. Pues lo que siento cada vez que te vas es similar a que mi alegría se fuese contigo y cada vez que entristeces mi corazón se encogiese como si fuese un miedoso cachorro intentando resguardarse del frio. Cuando te veo siento que tu mirada llega no solo a mis ojos sino que viaja a través de todos mis sentidos hasta llegar a lo más hondo de mi ser y allí se queda como inquilina de mi alma y ama de mi corazón. Pues solo tú y yo sabemos la magia que puede llegar a crear entre dos personas un solo cruce de miradas inocentes, desnudas, ofrecidas al otro como si dijesen: “Aquí estoy, Quiéreme”
Y poco a poco se conocieran mas: “Oye te veo triste” a lo que la otra responde “No, no es nada”
Cada y cada vez más: “No intentes engañarme, te conozco” a lo que responde otra triste dejando caer una lagrima “No quiero pensar en ello, solo abrázame”
Es algo necesario el mirarse fijamente a los ojos y dar un beso o una caricia sin pedir nada a cambio, solo hacer llegar a esa persona que estas ahí. Y que nunca vas a irte de su lado.
Hoy estas demasiado lejos como para hacerte llegar mi amor por algunos de esos gestos, de modo que se me ocurrió escribirte. No intentes contestarme, pues no busco nada a cambio de estos párrafos, solo quise hacerte llegar mi amor mediante ellos y también hacerte saber que Te Quiero.
Solo te pido una cosa: La próxima vez que nos veamos, no me digas nada, pues las palabras se la lleva el viento no son necesarias, simplemente dame un abrazo y dedícame la mejor de tus miradas antes de fundirte conmigo en un largo beso que sellara como una firma esta carta de amor.
Amor mío la gente va diciendo por ahí que todo no dura para siempre y que todo cambia con el tiempo, pero no sé por qué. Pues lo que siento cada vez que te vas es similar a que mi alegría se fuese contigo y cada vez que entristeces mi corazón se encogiese como si fuese un miedoso cachorro intentando resguardarse del frio. Cuando te veo siento que tu mirada llega no solo a mis ojos sino que viaja a través de todos mis sentidos hasta llegar a lo más hondo de mi ser y allí se queda como inquilina de mi alma y ama de mi corazón. Pues solo tú y yo sabemos la magia que puede llegar a crear entre dos personas un solo cruce de miradas inocentes, desnudas, ofrecidas al otro como si dijesen: “Aquí estoy, Quiéreme”
Y poco a poco se conocieran mas: “Oye te veo triste” a lo que la otra responde “No, no es nada”
Cada y cada vez más: “No intentes engañarme, te conozco” a lo que responde otra triste dejando caer una lagrima “No quiero pensar en ello, solo abrázame”
Es algo necesario el mirarse fijamente a los ojos y dar un beso o una caricia sin pedir nada a cambio, solo hacer llegar a esa persona que estas ahí. Y que nunca vas a irte de su lado.
Hoy estas demasiado lejos como para hacerte llegar mi amor por algunos de esos gestos, de modo que se me ocurrió escribirte. No intentes contestarme, pues no busco nada a cambio de estos párrafos, solo quise hacerte llegar mi amor mediante ellos y también hacerte saber que Te Quiero.
Solo te pido una cosa: La próxima vez que nos veamos, no me digas nada, pues las palabras se la lleva el viento no son necesarias, simplemente dame un abrazo y dedícame la mejor de tus miradas antes de fundirte conmigo en un largo beso que sellara como una firma esta carta de amor.
Malos días.
Tumbado en mi cama escuchaba como
dos personas discutían en la planta baja. No paraba de escuchar discusión tras
discusión. ¿Cómo pueden sacar tantos trapos sucios solo por que el perro se ha
escapado, o porque la comida estaba sosa? No podía aguantar ni un segundo más
si esto seguía así tendría que explotar, aunque cuando yo explotaba mi ira
brotaba mucho más fuerte aun que si me pegaran una paliza. De modo que antes de
que pasase algo de lo que me pudiese arrepentir salte de mi cama y cogí mi
mochila gris. Abrí los barrotes de mi azotea e intente saltar a casa de mi
vecino, donde estaba mucho más bajo para poder saltar a la calle sin hacerme
daño en el tobillo, el cual tenía lesionado de un mal porrazo al desahogar mi
rabia contra un árbol días anteriores.
Tras bajar con sigilo me dirigí al parque que estaba justo al final de mi calle. Me senté en un banco y mientras escuchaba música para intentar dejar de pensar en algunos gritos que seguían en mi cabeza, saque de la maleta un cuaderno rojo, muy grande y viejo medio roto donde solía escribir las poesías que tanto le gustaban a mi madre y los relatos que tanto le enorgullecía leer a mi padre en su tiempo libre. Y empecé a escribir garabatos para evadirme de preguntas sin respuesta como: “¿Por qué están así?” o “¿qué ha podido pasar?” No entendía nada pero tenía que hacer algo.
Cerré mi cuaderno, me dirigí de nuevo a casa. Esta vez no pude entrar por donde había salido de modo que entre por la puerta principal.
Seguían discutiendo en el salón, estaban tan concentrados en insultarse el uno al otro que no se dieron cuenta de mi ausencia. Entre dando un portazo con la puerta del salón, un portazo tan fuerte que el cristal que tenia se desquebrajo pero sin llegar a romperse. Mis padres se quedaron mirándome.
Por unos segundos no sabía qué hacer y quede paralizado pero, mi furia podía conmigo. Me fui directo hacia la cocina. Ellos empezaron a echarse la culpa el uno al otro por mi comportamiento. Cogí un cuchillo del cajón y me puse delante de ellos. Se quedaron mirándome fijamente durante medio segundo y después los dos empezaron a gritarme que lo soltase. Mientras mi mochila estaba en mi mano izquierda, con la otra empuñaba el cuchillo con todas mis fuerzas apuntando a mi pecho. Acto seguido ellos gritaron: ¡No!
El grito inundo toda la sala y ellos se quedaron en estado de shock al ver como el cuchillo se quedaba incrustado en un gran cuaderno rojo delante de mi pecho. No dijeron nada, un silencio sepulcral inundo la sala por completo.
Mientras a ellos les temblaban aun las piernas dije: “ ¿Veis esto de aquí?, todo lo que hay escrito en este cuaderno, tanto poesías como relatos, todos son inspirados en mi familia y mis padres. Hoy he atravesado con un cuchillo todas ellas al ver como os comportabais pero la próxima vez, no habrá nada delante de mi pecho. Pues si todo sigue así, no habrá nada de lo que escribir y por lo tanto no habrá escritor que lo escriba.”
Tras bajar con sigilo me dirigí al parque que estaba justo al final de mi calle. Me senté en un banco y mientras escuchaba música para intentar dejar de pensar en algunos gritos que seguían en mi cabeza, saque de la maleta un cuaderno rojo, muy grande y viejo medio roto donde solía escribir las poesías que tanto le gustaban a mi madre y los relatos que tanto le enorgullecía leer a mi padre en su tiempo libre. Y empecé a escribir garabatos para evadirme de preguntas sin respuesta como: “¿Por qué están así?” o “¿qué ha podido pasar?” No entendía nada pero tenía que hacer algo.
Cerré mi cuaderno, me dirigí de nuevo a casa. Esta vez no pude entrar por donde había salido de modo que entre por la puerta principal.
Seguían discutiendo en el salón, estaban tan concentrados en insultarse el uno al otro que no se dieron cuenta de mi ausencia. Entre dando un portazo con la puerta del salón, un portazo tan fuerte que el cristal que tenia se desquebrajo pero sin llegar a romperse. Mis padres se quedaron mirándome.
Por unos segundos no sabía qué hacer y quede paralizado pero, mi furia podía conmigo. Me fui directo hacia la cocina. Ellos empezaron a echarse la culpa el uno al otro por mi comportamiento. Cogí un cuchillo del cajón y me puse delante de ellos. Se quedaron mirándome fijamente durante medio segundo y después los dos empezaron a gritarme que lo soltase. Mientras mi mochila estaba en mi mano izquierda, con la otra empuñaba el cuchillo con todas mis fuerzas apuntando a mi pecho. Acto seguido ellos gritaron: ¡No!
El grito inundo toda la sala y ellos se quedaron en estado de shock al ver como el cuchillo se quedaba incrustado en un gran cuaderno rojo delante de mi pecho. No dijeron nada, un silencio sepulcral inundo la sala por completo.
Mientras a ellos les temblaban aun las piernas dije: “ ¿Veis esto de aquí?, todo lo que hay escrito en este cuaderno, tanto poesías como relatos, todos son inspirados en mi familia y mis padres. Hoy he atravesado con un cuchillo todas ellas al ver como os comportabais pero la próxima vez, no habrá nada delante de mi pecho. Pues si todo sigue así, no habrá nada de lo que escribir y por lo tanto no habrá escritor que lo escriba.”
Toma mi mano y lucha.
-Toma mi mano e iremos juntos a un lugar donde nunca estarás
triste.- dijo él cogiéndola de la mano y tirando fuerte de ella.
-Pero... ¿qué hay de mis amigos?, ¿y aquellos que no son felices?, ellos también sufren...
-Bueno, pues si no quieres venir, Adiós.- dijo soltándole la mano de golpe y echando a correr.
-Espero que entiendas, que en la vida no vale con huir o esconderse... lo que pase ha de pasar...
Las palabras de aquella chica se entrecortaban en un tono apenado por él.
-¿Y que he de hacer?- dijo el chico, el cual había parado súbitamente tras oír las palabras de su amiga.
-Debes luchar y dejar que los demás te ayuden en tu lucha, solo así podrás conseguir pasar los momentos más amargos...
-Te... ¿te gustaría ayudarme? no sé si podre solo...- dijo el chico con voz ahogada.
-Por supuesto que sí.
-Pero... ¿qué hay de mis amigos?, ¿y aquellos que no son felices?, ellos también sufren...
-Bueno, pues si no quieres venir, Adiós.- dijo soltándole la mano de golpe y echando a correr.
-Espero que entiendas, que en la vida no vale con huir o esconderse... lo que pase ha de pasar...
Las palabras de aquella chica se entrecortaban en un tono apenado por él.
-¿Y que he de hacer?- dijo el chico, el cual había parado súbitamente tras oír las palabras de su amiga.
-Debes luchar y dejar que los demás te ayuden en tu lucha, solo así podrás conseguir pasar los momentos más amargos...
-Te... ¿te gustaría ayudarme? no sé si podre solo...- dijo el chico con voz ahogada.
-Por supuesto que sí.
E aqui tu poesia :P
Como quieres que te escriba,
si sobre ti no se nada.
si sobre ti no se nada.
No ves que hay cositas
que en tu pecho se resguardan,
de cualquier cuchicheo insano;
de alguna mala mirada
que te digan con desprecio,
mira lo que piensa la enana.
No me digas por alago
que te sorprendo con palabras;
no ves que simplemente
he escrito esta poesia .
porque estabas en mi mente
y en cualquier otro momento,
te diria entre dientes:
Pues ahora no tienes cuento
porque me pegas y no me quieres. :)
que en tu pecho se resguardan,
de cualquier cuchicheo insano;
de alguna mala mirada
que te digan con desprecio,
mira lo que piensa la enana.
No me digas por alago
que te sorprendo con palabras;
no ves que simplemente
he escrito esta poesia .
porque estabas en mi mente
y en cualquier otro momento,
te diria entre dientes:
Pues ahora no tienes cuento
porque me pegas y no me quieres. :)
Dedicado a: Noelia Bernal;
Por: Álf Skeleton
Por: Álf Skeleton
Poesia improvisada sobre el agua.
Justo entonces me canse
de reir una vez mas.
Y decidi tomar mi barco
para surcar el ancho mar.
Donde no parece nada raro
el llorar por solo amar.
Donde como gotitas de agua
caeran mis lagrimas al mar.
Pues por casa tengo un barco,
lo del amor ya se vera;
mis problemas con la brisa,
y mis lagrimas al mar.
de reir una vez mas.
Y decidi tomar mi barco
para surcar el ancho mar.
Donde no parece nada raro
el llorar por solo amar.
Donde como gotitas de agua
caeran mis lagrimas al mar.
Pues por casa tengo un barco,
lo del amor ya se vera;
mis problemas con la brisa,
y mis lagrimas al mar.
Dedicada a Coral Ponce;
Por: Álf Skeleton
Por: Álf Skeleton
Al gusto del lector
Queridos lectores, necesito ayuda. Hoy se abre el plazo de votacion de microrelatos de un concurso al que me he presentado. Por favor agradeceria que leyeseis y votaseis mi microrelato titulado Tic, Tac Por: Alvaro Viejo
Os dejo aqui el link donde poder leerlo: http://concursodemicrorrelatosfcjc.wordpress.com/microrrelatos/juvenil/
Y este por si os gusta y quereis votar: http://concursodemicrorrelatosfcjc.wordpress.com/vota/vota-en-la-categoria-juvenil/
P.D. Debeis poner un e-mail valido y confirmar el voto entrando en el link que os mandan con el nombre de Polldaddy.
Espero que os guste y gracias por adelantado.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

